nunca hay un adiós total -
No hay nada más liviano que el surgir temprano de las olas que desarman tu ilusión.
No hay nada más certero que ese golpe exacto, destino inevitable amor.
Es genial por fin haber tocado fondo,
porque ya no se puede bajar mucho mas.
Ya fue, yo me bajo de este tren,
choca contra una pared, ya no me divierte.