nunca hay un adiós total -
Yo me iré, detrás de esa barca, para siempre tal vez, como soñándote, a mar abierto,
con la tormenta, y frió en mi voz, gritare tu nombre, por mas que no pueda yo ni hablar.
Y me hundiré en mi soledad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario